Si ya pasas de los 40 y no quieres que se te caigan las carnes, lee esto

¡Qué pasa, fiera! 🙂 Me he tragado un podcast del Andrew Huberman, ese gringo que sabe un huevo de ciencia, para que tú no tengas que perder una hora y media de tu vida. Te lo voy a contar «en cristiano», como si estuviéramos en el rack de sentadillas descansando entre series.

Punto 1: La Fuerza 💪

Si quieres estar fuerte de verdad y que no te duela hasta el alma al día siguiente, tira de 3 a 5 repeticiones con peso del bueno. Si haces eso, ganas fuerza de la de verdad, de la que sirve, y no acabas con esas agujetas que no te dejan ni sentarte en el váter.

Además, te da un buen subidón de energía, ideal para los que ya tenemos una edad y no queremos ponernos como un armario empotrado pero sí estar duros como piedras.

Punto 2: Los años 👴

A partir de los 40, o mueves el hierro o te hundes.

A partir de los 40, cada año pierdes entre un 3% y un 5% de fuerza si te quedas en el sofá mirando la tele. Es ley de vida, fiera. Así que, o sigues un protocolo de fuerza de verdad o se te van a caer los músculos antes que el pelo 😁

Punto 3: Los ‘Snacks’ 🏃

Los «snacks» de ejercicio no se comen, se sudan.

¿Que no tienes tiempo? No me vengas con milongas. Sube las escaleras de casa a fuego durante 20 segundos o vete corriendo desde casa hasta el gimnasio como si te persiguiera la poli.

Esos arrebatos de 30 segundos le dan un susto al corazón que viene de perlas para la salud. Sin calentar ni tonterías, ¡pum! y a seguir con tu vida.

Punto 4: Los Descansos 🧘‍♂️

Respira, que no te cobran.

No seas animal. Entre serie y serie, no te quedes ahí mirando las musarañas o el Instagram. Controla la respiración. Y cuando acabes la sesión, tómate 5 minutitos para respirar tranquilo.

Así le dices a tu sistema nervioso: «Eh, fiera, que ya hemos terminado la guerra, relájate».

El músculo crece cuando descansas, no cuando estás dándole al hierro como un loco.

Punto 5: El Móvil 📵

Deja el dichoso móvil.

Si vas al gimnasio a entrenar, entrena. Si estás con el móvil entre serie y serie, pierdes el hilo, se te enfría el cuerpo y acabas echando allí dos horas para hacer lo que se hace en 45 minutos.

Eficiencia, colega, que el tiempo es oro y queremos irnos a casa a cenar.

Punto 6: El truco 💊

Como sé que te mola el mundillo de los suplementos, apunta esto:

Huberman dice que la Rhodiola Rosea es mano de santo para no acabar el entreno pidiendo la hora. Te ayuda a estar centrado y a que el cuerpo no se entere de que le estás dando una paliza 😁

He estado bicheando por ahí y te he buscado este bote de aquí en Amazon. Está de lujo de precio y cada cápsula trae 400 mg.

Huberman dice que con 100 mg ya se nota, así que con estas de 400 mg vas a ir como un auténtico titán. Por lo que cuesta, no vas a encontrar nada mejor para darle ese empujoncito al cuerpo sin que te duela la cartera.

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Posdata:

Si eres de esos que tienen una hora y media libre y un inglés de Cambridge, te dejo el vídeo original del podcast. Pero vamos, que con lo que te he escrito arriba ya sabes más que el 90 % de los que están ahora en el gimnasio.

Podcast

Venga, dale duro. ¡Nos vemos en los hierros!

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